Contaba, Clori, ayer un estudiante
que Hércules os hizo la mamona,
de cuya hazaña el bárbaro blasona
como si fuera trompa de elefante.
Que de veros tan frígida me espante,
no me puede negar vuestra persona;
pero no diré yo que fuisteis mona,
por más que me lo pida el consonante.
Ninguno con razón en vos se emplea;
calva sois de nariz, y así no toma
nadie vuestra ocasión, por más que os vea.
Nacisteis cuerva, y presumís paloma;
muchas faltas tenéis para ser fea,
pocas gracias tenéis para ser Roma.