Skip to content
1562–1635

- 906 - Acto III, TIRSE De El mayorazgo dudoso

Lope de Vega

Los celos, que debieran ser temidos en grande estimación, no hay quien los llame menos que nombre bárbaro e infame, siendo quien abre amor nuestros sentidos.

Hubiera en las ausencias mil olvidos, esto confesará cualquiera que ame, pues para que el amor no se disfame, está el amor de celos permitidos.

Son los celos curiosos una espía, que con su vista lince y sus desvelos, de que ven la menor alevosía. Sin celos no hay amor, fuego ni hielos,

porque como a la noche sigue el día, las estampas de amor pisan los celos.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.