Denme de noche por detrás un tajo,
que sin serlo me hagan de corona,
háganme dos gigantes la mamona,
y muérdame un alano del zancajo.
Sirva en una campaña de badajo,
tocando desde vísperas a nona,
baile con Olofernes la chacona,
y guarde un melonar hecho espantajo.
Póngame a palos blando como breva,
sea por Navidad, paño en estío,
traiga sin heredar eterno luto.
Cásenme con un virgo que otro deba,
bebe siempre caliente, y coma frío,
si no fueses mi Porcia y yo tu Bruto.