Este es el punto a que llegar desea
el que se precia de perfecto amigo,
pues a morir por su ocasión me obligo;
que ya pluguiese a Dios que verdad sea.
¿Quién hay que en este punto un hombre vea
sujeto a las prisiones y al castigo
y a un padre, airado, con razón, conmigo,
que la verdad de mis finezas crea?
Mi voluntad te he dado, conocida
en que por ti jamás estuvo en calma;
también te di la libertad perdida.
Bien merezco de amigo lauro y palma,
pues que, cristiano, te daré la vida,
y si fuera gentil, te diera el alma.