Pensaba la moral Filosofía
pintar de amor la fuerza, que el decoro
pierde a los Dioses, cuya flecha de oro
los mayores planetas desafía.
En la transformación y fantasía
del argentado Pez y el rubio Toro,
o lloviendo las nubes el tesoro
que el Sol engendra, y que la tierra cría.
Pero mejor su fuerza se entendiera
si el alma, y no los cuerpos, transformara,
pues que su calidad y esencia altera.
Que más encarecido amor quedara,
si el alma desasida de su esfera
al cuerpo de quien ama se pasara.