Como al reclamo acude el pajarillo,
y el tordo al fruto de temprano acerbo,
al animal difunto el negro cuerpo,
las saltadoras cabras al tomillo.
Como a la voz del tierno corderillo,
hambriento lobo en porfiar protervo,
al agua herido de la flecha el ciervo,
y lleno de garrochas el novillo,
y como a la abejuela a la flor bella,
el mudo pez al cebo y al garlito,
y a su voz cuantas aves tienen nombre,
así el mancebo acude a la doncella,
porque es este deseo y apetito
común naturaleza de los hombres.