La tierra al alto cielo agradecida
la lluvia paga en frutos sazonados,
y al labrador sus ásperos cuidados,
paga la espiga en su sazón cogida
La vid beneficiada, la teñida
planta, en lagares de uvas coronados,
la oveja al dueño, y al rocío los prados,
que cuando llora el Alba tienen vida.
De su agradecimiento muestra indicio
la concha que saliendo a las riberas
paga en perlas al Sol su claro oficio.
Para mostrar con obras verdaderas
que aquel que no agradece el beneficio
es menos que las plantas y las fieras.