Oscuro laberinto, caos confuso,
adonde tanto la razón se enreda,
que no hay hilo e industria con que pueda
salir a luz, por mucho que en vos puso.
Ningún discreto, y con salud excuso,
si por engaño en vuestra cárcel queda,
esperando subir por una rueda
que sólo enloquecer tiene por uso.
¿Qué cosa dio Naturaleza sabia,
cómo la libertad al hombre importe?
Pues solamente a quien le falta, agravia.
Mejor fuera castañas de Monforte
echaros en licor de Rivadavia,
que ser lacayo de un pelón de corte.