Noche la más oscura que se ha visto,
mucho os debe el temor que el alma siente;
mas ¿qué milagro, si mi sol ausente
se traspuso del polo de Calixto?
Si la eterna con lágrimas conquisto,
cúrele celestial vivo y presente;
pero naturaleza no consiente
la justa muerte que el amor resisto.
De sombra en sombra voy, de pena en pena,
de un paso en otro hasta el postrero paso,
llevando sobre el hombro la cadena;
mas como me defiendo, es cierto caso
que al fin ha de acabar con mano ajena
la triste vida y el dolor que paso.