Estrella de Jacob, vara de Aarón,
puerta oriental por donde entró mi bien,
torre en la celestial Jerusalén,
aljofarada piel de Gedeón:
Arca y arco de paz y redención,
rosa de Jericó, viña en Belén,
palma del monte, zarza de Moysén,
templo y trono Real de Salomón.
Vos que paristeis al segundo Adán,
aunque doncella siempre, madre, en fin,
por cuya gracia a vuestros pies están
la luna, el cielo, el sol, el serafín,
pues sabéis el cuidado que hijos dan,
rogad que no se pierda mi Agustín.