Al Rey de tres personas, y uno solo
escribe Abel contra Caín su hermano
con sangre en el arena de aquel llano
por donde corre néctares Pactolo.
Señor en cuyos pies estriba el Polo
besándolos el Ángel soberano
a cuya inmensa, y sacro santa mano
pide tu luz la lámpara de Apolo.
Caín ciego del humo de su trigo
tan envidioso está de mi cordero
que de mi sangre le manchó conmigo.
Apelo a vos, pues que sin culpa muero,
no le matéis, Señor, tiemble en castigo
no llore Adán porque venganza espero.