Quien no ha visto la guerra, también diga
que tiene fuerza su valor suprema;
quien no ha tocado el fuego, no le tema;
quien no ha entrado en el mar, no le maldiga.
Quien no ha visto una tigre, no la siga;
quien no jugó jamás, ¿de qué blasfema?
Quien no sabe que el aire enjuga y quema
no tema el rayo que el laurel mitiga.
El que blandura con tocarle vea
críe en su pecho un áspid, donde luego
verá su rabia y su dolor profundo.
Y quien no ha visto a Amor búrlese y crea
que es guerra, fuego, mar, tigre, áspid, juego,
ira del Cielo y destrucción del mundo.