Estos, que presumió mármoles Parios
la esperanza mortal, siempre fingida,
mudos testigos son de una caída,
a quien ceden valor cónsules Marios.
Aquí sujeto ya de dos contrarios,
glorioso fin calificó tu vida;
nació la fama de una breve herida,
materia al mundo de discursos varios.
Corriose la fortuna de haber sido
causa del nombre, que muriendo alcanza
quien ella pretendió cubrir de olvido.
Y el ejemplo mayor de su mudanza,
con tan alta virtud quedó vencido,
que respetó su muerte la venganza.