Celos hacen a veces buen efecto,
siendo la sal de amor que tiene hastío,
y a veces es su efecto desvarío;
que está a mudanzas el honor sujeto.
Leonardo, muy privado de discreto;
sabiendo que el peligro es suyo y mío,
a mi fuego responde helado y frío
señales claras de su amor sujeto.
No hay darnos ocasión, o mucha o poca;
porque, en llegando a haber desconfianza,
ha de salir el fuego por la boca;
que si a picar a un a mujer alcanza
la víbora de celos, dará, loca,
libras de honor por onzas de venganza.