Culpa he tenido, España belicosa,
sólo en quereros sujetar a Francia;
si Roma con su triunfo y arrogancia
jamás estuvo en paz, o guerra ociosa.
Diga Escipión lo que le fue costosa
Cartagena, Sagunto con Numancia;
si el África se alaba de ganancia,
traición se la entregó, que no otra cosa.
Pues vos, madre de un fuerte Viriato,
y que a Roma le dais emperadores
Teodosios y Trajanos sin segundo,
no es justo que tengáis un hijo ingrato;
yo os daré españoles sucesores
que den a vuestro reino nuevo mundo.