¡No siendo Fénix, que imaginas dando
ceniza al corazón en que se queme!
Si eres la reina tú, consolareme,
las de su muerto esposo manducando.
Pero Lisena, quien se va falando,
con prevención, alguna cosa teme,
que a la mejor oveja aunque se extreme
le da sal el pastor de cuando en cuando.
Memoria es bien tener del memento homo,
pero viva anticipas la ceniza,
y con la sal te volverás solomo.
Bien haya mi cabaña (aunque pajiza)
donde por pascua garrovillas como
y por carnestolendas longaniza.