Canta cisne Andaluz, que el verde coro
del Tajo escucha tu divino acento,
si ingrato el Betis no responde atento
al aplauso que debe a tu decoro.
Más de tu soledad el eco adoro,
que el alma y voz del lírico portento,
pues tú sólo pusiste el instrumento
sobre trastes de plata cuerdas de oro.
Huya con pies de nieve Galatea,
gigante del Parnaso, que en tu llama
sacra Ninfa inmortal arder desea.
Que como, si la envidia te desama,
en ondas de cristal la lira Orfea,
en círculos de sol irá tu fama.