¡Qué propio es en amor, cómo lo cantan,
ir y quedar y con quedar, partirse!
¡Oh, cuántos pensamientos quieren irse
que al primer paso del partir se espantan!
Los pies con el agravio se adelantan
a la tierna piedad del despedirse;
mas suele amor al mismo agravio asirse
y sentarse donde ellos se levantan.
Si amor es un colérico accidente,
no puede hacer efectos de cobarde;
que es fuego, es ira, es furia, es rayo ardiente.
Mal huye quien de amor se abrasa y arde;
que como amor se precia de valiente,
vuelve la espalda a su enemigo tarde.