Yo vi, yo me admiré; mas de admirarme,
nació un regalo en que sentí perderme,
los sentidos hallé como el que duerme,
sin poder la memoria despertarme.
Sentí notable pena en ausentarme,
y ausente, sólo pudo entretenerme
imaginando en la presencia verme,
no pudo entristecerme y alegrarme.
Mil esperanzas a mi pena ofrezco;
con todas estoy bien y mal conmigo;
en un punto me alegro y entristezco.
Huyo de la razón y el gusto sigo.
Esto siento, esto tengo, esto padezco,
si esto es lo mas de amor, lo menos digo.