Si en la región líbica o maura
nacido hubiera este mi amor inmenso,
a tus altares ofreciera incienso,
condesa ilustre, celestial Lisaura.
Eres de aquesta vida aliento y aura,
y el alma propia muchas veces pienso,
pues con morir me dejas indefenso
el cuerpo que en tu vida se restaura.
Ya las enigmas de un desdén descifra,
por donde, aunque su amor a entender vengo,
excede el mío la más alta esfera.
Quien pinta a niño Amor, pintole en cifra;
pintara a Atlante, a Polifemo hiciera
por presumir aún más de su abolengo.