¡Tanto mañana, y nunca ser mañana!
Amor se ha vuelto cuervo, o se me antoja,
¿en qué región el sol su carro aloja,
de esta imposible Aurora tramontana?
Sígueme inútil la esperanza vana,
como nave zorrera, o mula coja,
porque no me tratara Barbarroja,
de la manera que me tratas, Juana.
Juntos Amor y yo buscando vamos
esta mañana; ¡o dulce desvaríos!
siempre mañana, y nunca mañanamos.
Pues si vencer no puedo tus desvíos,
sáqueme cuervos de estos verdes ramos
los ojos, pero no, que son los míos.