Qué extrañas, confesiones, qué desvelos,
causa en amor una pregunta muerta,
que como el alma está tan encubierta
sólo puede el temor contra los velos.
Igual hicieron el amor los cielos
y la primer sospecha descubierta
a no cerrarles el amor la puerta,
donde sale el valor, entran los celos.
Que poco la grandeza le aprovecha
a la sospecha del honor tirano,
si tiene el miedo la opinión deshecha?
Qué sirve el cetro en poderosa mano?
que poderle librar de una sospecha
no cabe en fuerzas del poder humano.