Sacó Dios del pesado cautiverio
su pueblo por el mar de los Gitanos,
florece a Aarón la vara entre sus manos
y Moisés ve en la zarza aquel misterio.
Dale a Josef el cetro y sacro imperio,
y líbrale de todo: sus hermanos:
saca a David de en medio de tiranos
y ensalza su favor al Hemisferio.
De qué me espanto yo, si puede tanto
tu mano poderosa y tu persona?
reparo que a mil míseros repara.
Solo me espanto yo, solo me espanto
de que goce por fuerte una corona
las flores venturosas de esta vara.