Pues si todas las lágrimas lloradas
por cuantas penas ha tenido el mundo;
si Jerjes otro ejército segundo
con sus fuegos, sus máquinas y espadas;
si todas las filípicas armadas
que pasan y sustenta el mar profundo;
si por tierra el valor de Segismundo,
que tiene tantas lunas eclipsadas,
me enterneciesen, contrastar pudiesen
eterna guerra, Flérida, no creas
que libertarte de mi Argel pudiesen.
Y para que mejor quien vence veas,
las obras hablen, las palabras cesen;
que es de cobardes las palabras feas.