Si se sustenta amor con esperanza,
materia de la forma de su fuego,
¿cómo a querer sin esperanza llego?
¿por dónde me engañó la confianza?
En tanto que el Amor el bien no alcanza
camina asido a la esperanza, y luego
ella le guía, y él, que siempre es ciego,
por donde le encamina se abalanza.
Sin duda es esperanza quien me guía,
pues que mi amor no admite desengaño,
y crece en sus desdenes mi porfía.
Que como en el temor de cualquier daño
hasta que el sol se pone todo es día,
también es esperanza nuestro engaño.