Yo dije siempre, y lo diré, y lo digo,
que es la amistad el bien mayor humano;
¿más qué Español, qué Griego, qué Romano,
nos ha de dar este perfecto amigo?
Alabo, reverencio, amo, bendigo
aquel, a quien el cielo soberano
dio un amigo perfecto, y no es en vano,
que fue confieso liberal conmigo.
Tener un grande amigo y obligarle
es el último bien, y por quererle,
el alma, el bien y el mal comunicarle.
Mas yo quiero vivir sin conocerle,
que no quiero la gloria de ganarle,
por no tener el miedo de perderle.