¡Oh qué secreto, damas o galanes,
qué secreto de amor, oh qué secreto,
qué ilustre idea, qué sutil conceto!
Por Dios, que es hoja de me fecit Joannes.
Hoy cesan los melindres y ademanes,
todo interés, todo celoso efeto;
de hoy más amor será firme y perfeto,
sin ver jardines, ni escalar desvanes.
No es esto filosófica fatiga,
trasmutación sutil o alquimia vana,
sino esencia real que al tacto obliga.
Va de secreto; pero cosa es llana
que quiere el buen lector que se le diga;
pues váyase con Dios hasta mañana.