A donde quiera que su luz aplican,
hallan, Señor, mis ojos tu grandeza,
si miran de los cielos la belleza,
con voz eterna tu deidad publican.
Si a la tierra se bajan, y se implican
en tanta variedad, naturaleza
les muestra tu poder con la destreza,
que sus diversidades significan.
Si al mar, Señor, o al aire, meditando
aves y peces, todo está diciendo,
que es Dios su autor, a quien está adorando.
Ni hay bárbaro Antípoda, que viendo
tanta belleza, no te esté alabando,
yo sólo conociéndola te ofendo.