Piña, al tiempo veloz, porque devora,
pintaron de Saturno la guadaña,
cae con golpe horrísono montaña,
que humilde el sol entre las nubes dora.
Heráclito con versos tristes llora,
Demócrito con risa desengaña,
que puede anochecer inútil caña
árbol, que vio laurel la blanca Aurora.
Pues eres tan discreto cortesano,
que penetras las cosas más sutiles,
dime, para que yo no estudie en vano:
¿En qué consiste haber hombres tan viles,
que quien ayer con Héctor fue Troyano,
hoy puede ser tan Griego con Aquiles?