Anticipó la púrpura olorosa
un temprano clavel: Fabio admirado
dijo a Phenisa, que bajaba al pardo,
corta su breve vida, Parca hermosa,
lástima fuera, respondió piadosa,
y dejole con vida y enojado,
y Fabio de sus labios engañado
dejó el clavel, y respetó la rosa.
¡Ay necio Fabio! la siguiente Aurora
de un Etíope vil la negra mano,
en el jardín entrándose a deshora,
cortó el clavel y le gozó tirano:
Así perdida la ocasión se llora,
y al más indigno se defiende en vano.