Santísima amistad, cuando contemplo
los altos bienes que de ti resultan,
pues aun las mismas almas no se ocultan,
deseo ser imagen de tu templo.
Cuando miro de algunos el ejemplo,
donde ningún peligro dificultan,
para ver si las almas se consultan,
dos instrumentos unísonos templo.
El bien humano todo se confunde
sin la amistad, porque de muertas calmas
no hay vivo efecto que al vivir redunde.
De cuantas cosas hoy pretenden palmas,
el alma es lo mejor que el cielo infunde,
y la amistad es alma de las almas.