¿Qué Schythia fiera, qué Cimeria oscura
fue patria de aquel bárbaro, que trata
ofensa de mujer con alma ingrata,
más que las almas de los montes dura?
¿Qué Baco le infundió sangre tan pura,
que así fuera de sí rompe y maltrata
la imagen, donde el cielo más retrata
su cristalina luz y su hermosura?
¿Qué mal la deuda general advierte
mano, que en tal flaqueza imprime herida,
pues nunca fue blasón de brazo fuerte?
Porque si fue mujer la que atrevida
abrió tan dura puerta a nuestra muerte,
también lo fue la que nos dio la vida.