Al que sobró de buen entendimiento
vino a faltar tan presto su sentido,
y el que en ajenas vidas se ha metido,
la propia le sacó su atrevimiento,
principio fue, no fin de su tormento,
el caso lastimoso que ha tenido,
o por su lengua y mano merecido,
con que aplauso ganó por sentimiento.
Con un tiro fatal más esforzado
una Villamediana destruida
se mira, ¡oh tiempo duro! ¡oh dura suerte!
su fin, sus hechos le han pronosticado;
su vida fue amenaza de su muerte,
y su muerte fue paga de su vida.