Ya sólo de mi engaño me sustento;
ya no tengo más vida que mi engaño;
con este engaño mi tormento engaño,
que es verdad el engaño en mi tormento.
Con engaño se alienta el pensamiento,
engañando su mismo desengaño;
y aunque este engaño ha sido por mi daño,
el mismo engaño en engañarme siento.
¿Mas qué me quejo del engaño, ¡ay triste!
si de este engaño tengo el alma asida,
engaño que de muchos me divierte?
Porque con este engaño se resiste
la fuerza del engaño de la vida,
porque todo es engaño hasta la muerte.