Este vínculo noble de las cosas
celestes y terrestres tan fecundo,
que encierra en sí, como pequeño mundo,
tantas naturalezas prodigiosas.
Este de uniones almas tan gloriosas,
como es el mundo angélico profundo,
celeste, elemental y rey segundo
de cuantas formas le han servido hermosas.
Terrena parte con los brutos tiene,
aunque por la suprema inteligencia
conviene con la Angélica sustancia.
Pues si con tal desigualdad conviene,
ni te admires, don Félix, de su ciencia,
ni tampoco te espante su ignorancia.