Fabio, cuanto se quiere, trata y mira,
Fabio, cuanto es humana confianza,
todo es falsa amistad, todo es mudanza,
todo es adulación, todo es mentira.
Dios juzga, Dios ampara, Dios retira
la espada del rigor de la venganza,
toda mortal acción que a Dios no alcanza,
engaña, miente, lisonjea, delira.
Yo he querido, servido, idolatrado,
y al fin, al fin, el centro descubierto,
de tantas experiencias he sacado.
Que solamente en Dios seguro puerto,
padre piadoso, médico acertado,
juez justo, señor firme, amigo cierto.