No es esta del invicto Marco Albano
la quinta esfera, que a la quinta admira,
que yo por otra eclíptica el sol mira
del Alba suya el centro soberano.
Sólo yacen aquí espada y mano,
por quien España huérfana suspira,
y la ceniza, en que la vida espira
del más famoso Capitán Cristiano.
Aquí la grande y la inferior Germania,
el Portugués, el Franco, el Moro, el Belga,
y todos al sepulcro muestran miedo.
Aquí delante del león de Albania
la envidia misma sus despojos cuelga,
y humilla el suyo al nombre de Toledo.