Aunque de roble y de laurel no enrames,
España, este sagrado mauseolo,
Si no de lienzos que combata Eolo,
velas, bastardos, gavias y velames.
Aunque César marítimo le llames,
y en vez de Dafne, la que adora Apolo,
sus nobles sienes ciña coral solo
a pesar de la envidia y odio infames.
De ningún Capitán de tierra debes
honrarte más, que del Bazán famoso,
Crucígero Neptuno, Marte Hispano.
Llora, que le perdiste en años breves,
pues era con su brazo belicoso
Argos de nuestra Fe, Jasón Cristiano.