Excelsas torres y famosos muros,
cerca antigua, lujosos capiteles,
ocultos sotos, que jamás pinceles,
supieron retratar vuestros oscuros.
Líquidas aguas y cristales puros,
dignos de Zeus y el divino Apeles,
hermosas plantas, célebres laureles,
de todo tiempo y tempestad seguros.
A Dios prendas, que un tiempo de la gloria,
que pensando en no veros se me acorta,
fuiste, cual sois ahora de mis daños.
Vivid mientras viviere en mi memoria,
si ya la Parca en el partir no corta
el tierno tronco de mis verdes años.