En Ptolemayda, por ganar la espada
de don Juan de Aguilar hacen famosos
hachos los Capitanes valerosos,
y declararse Ismenia enamorada.
Alfonso la desprecia, y escuchada
entre unos verdes árboles hojosos
de Garcerán, rindieron sus hermosos
ojos el alma de fiereza armada.
En Tiro se corona Tarudante;
busca Isabel su esposo, y cuando piensa
gozarle vivo, se le muestran muerto.
Que el tiempo por instantes inconstante,
donde se espera el bien, pone la ofensa,
y sólo es cierto en él, el ser incierto.