A Dios se queja la cautiva Elía:
baja a Ricardo un Ángel soberano,
y a la conquista Alfonso Castellano
convoca gente y Capitanes cría.
Vende Guido al Soldán y el mismo día
vuelve a cercarle el Bárbaro Persiano;
Sibila con sus hijos el humano
Imperio deja, el alma al cielo envía.
De Italia el César Federico baja,
y el ejército bárbaro destierra,
con que de Ptolemayda el cerco ataja.
La soberbia se extiende a civil guerra,
pero si al cielo por subir trabaja,
menos intenta en oprimir la tierra.