La sombra del difunto Norandino
al Saladino en sueño le reprende,
su gente junta, y conquistar pretende
los muros del Pirámide divino.
Cerca del Amarinto cristalino
la primera batalla Guido emprende;
queda vencido, y los Maestros prende
del Temple y de San Juan el Saladino.
Piérdese el brazo de la Cruz, y muestra
el español don Juan, que los gobiernos
quieren con el valor fortuna diestra.
Doncellas santas y mancebos tiernos
mártires mueren, y con gloria nuestra
ocupan los alcázares eternos.