Por uno y otro bárbaro soldado
dividiendo el acero belicoso,
justo respeto de su rostro hermoso,
en jazmines y púrpura bañado.
Entró Judith al pabellón bordado
del Capitán de Ninive famoso,
tan bien calzado el pie pequeño airoso,
que le llevó los ojos el calzado.
Calzada de la luna entró MARÍA
en el mundo tan limpia y tan hermosa,
que no sólo pisó su tiranía.
Pero llevó los ojos amorosa
del mismo Dios, que la dispone y cría
con limpieza de Madre y pies de Esposa.