Verdes álamos altos, cuyas copas
las gavias vencen de estas fuertes naves,
haciendo en vos los Céfiros suaves
las hojas velas, y las ramas popas.
Adonde acuden en diversas tropas
mil diferencias de pintadas aves,
campos de flores, y edificios graves,
donde roba el amor tantas Europas.
Árbol de Palas, de la paz despojos,
que al claro Betis coronáis la frente,
entre ovas verdes y corales rojos,
llorad conmigo, convertidme en fuente,
mas ay que aunque sus hojas fueran ojos
no pudieran llorar mi dulce ausente.