Entre zarzas, cambrones, llamas, fuego,
reconoció Moisés a Dios, un día,
los niños cuando el horno más ardía
sintieron su presencia tras su ruego.
Cuando sirvió el del cielo de cruel riego
a Sodoma tan torpe, cuanto impía
alegre el salvo Lot con alegría
al miedo de su vida dio sosiego.
Y pues Moisés, los niños, y Lot santo
entre el incendio, muerte, llamas, humo,
os hallaron presente esposo amado.
No es bien me ponga esta cocina espanto
donde siempre por vos, y en vos presumo
poder vencer la muerte y el pecado.