Por ser veloz el Sol alegra el mundo,
y los cielos por serlo, le dan vida,
de la Luna la luz también convida,
convida por su curso sin segundo.
Por él se libra el pez en el profundo
y vuelo hace que le águila presida
entre las aves, y que suelta mida
del sutil aire el cóncavo rotundo.
Del ladrón, por los pies escapa el pobre,
por ellos el correo gana albricias,
y nunca el diligente en el mal dura.
Y así la diligencia es bien te sobre
ay Antonino si vales codicias
porque ella es madre en fin de la ventura.