Aunque conozco la bajeza mía,
Delfín de Francia, y tu grandeza veo,
y es tanta la distancia, que no creo
que hay más de donde nace al fin del día.
Amor, si mi humildad y cortesía
de manera despeña mi deseo,
que ni alma tengo, ni corazón poseo
pues sólo vive en mí mi fantasía,
quien sabe que es celoso pensamiento,
disculparáme que parezca ingrata
quien no, mis males llamará fingidos.
Celos son el primero movimiento,
que como aquél los celos arrebata,
así aqueste se lleva los sentidos.