¿Hay desventura igual? ¿Cuál hombre ha sido,
de cuántos han nacido, desdichado
en el grado que yo, pues levantado
estoy con más desdicha que caído?
¡Nunca yo hubiera a tanto bien subido,
pues a tantas fortunas he bajado,
que a quien vida, honor y ser me ha dado
no me dejan mostrar agradecido!
Matar envidias a Beltrán intentan.
¡Oh, nunca llegara adonde llego,
que aun sólo con decírmelo me afrentan!
Los príncipes al fin son como el fuego,
que a los que tienen lejos no calientan
y a los que tienen cerca abrasa luego.