Ausencias lloro, amante omnipotente,
que a esto obliga el amor cuando es del suelo;
¡qué a costa vende el mundo del consuelo
el bien que da, si es bien el aparente!
Dichoso aquel, mi Dios, que solamente
os ama a vos y aspira sólo al cielo,
que no dais penas ni tenéis recelo;
no sospechas causáis, ni estáis ausente.
En toda parte estáis, todo lo sabe,
todo lo ocupa vuestra Real presencia,
no cabéis en lugar, y él en vos cabe.
Yo doy palabra a vuestra omnipotencia
de amaros sólo a vos muerto el Landgrave,
pues quien os ama no padece ausencia.