Agora sí, mi dulce amada esposa
nuestra amistad eterna confiada,
queda inviolablemente ya apretada
en lazo de heredad y paz dichosa.
En vano quise atar alguna cosa
si no pusiese un nudo en su lazada,
no la dejaba firmemente atada,
pero de desatarse peligrosa.
Es confuso edificio Babilonia,
el casamiento y su divino escudo,
como de la experiencia testimonio.
La sucesión que hacerle gloria pudo,
que supuesto que es lazo el matrimonio,
mientras faltan los hijos falta el nudo.